Estuvo en Sanià junto a:
Diario autofechado
Pablo Martín Sánchez
Las entradas de este diario se inspiran en los llamados «poemas autofechados», una forma inventada por el escritor francés Benoît Richter que consiste en usar los ocho dígitos que conforman una fecha (según el consabido modelo DD/MM/AAAA) para determinar el número de palabras de que consta cada verso. Así, la primera entrada de este diario autofechado, escrita el 01/09/2025, contiene ocho versos de cero, una, cero, nueve, dos, cero, dos y cinco palabras. Y así sucesivamente.
*
—
Escribir
—
Ir de un punto a otro en línea curva,
combinar palabras
—
Más allá
de la ventana, el mar
*
—
No escribir
—
Dejarse llevar por la indolencia, resistir a la pulsión
Decir no
—
Más allá
del mar, la línea recta
*
—
¿Por qué escribir?
—
No es lo mismo por qué que para qué
(bendita gramática)
—
Más allá
del mar no hay nada
*
—
¿Por qué no escribir?
—
Porque lo natural es leer, como dijo el poeta
Homo lectus
—
Más allá
de la resaca, el mar
*
—
La superficie del agua purpurinea
—
Cuando uno intenta ser preciso acaba por inventar palabras
(bendito lenguaje)
—
Más allá
de la poesía, el mar
*
—
La cala luce salpicada de yates
—
¿Pensarán que somos ricos cuando nos ven aquí arriba?
(pensamiento recíproco)
—
Al final
todo es cuestión de perspectiva
*
—
El rumor del mar acaba resultándome cansino
—
Hay algo perverso en el gesto de cerrar ventanas
para escribir
—
El silencio es el abono del arte
*
—
Casi se me olvida escribir el poema autofechado
—
Lo compongo mentalmente mientras escucho, acostado, el mar y
las cigarras
—
Menos mal
que existe la literatura oral
*
—
Somos el medio que usa el lenguaje para expresarse
—
Busco en vano la manera de servirle sin servirme
de él
—
Solo soy
un impostor de la palabra
*
Palabras
—
—
Mis días y mis noches están hechos de palabras
de palabras
—
De palabras
leídas escritas pensadas oídas robadas
*
Qué
despropósito
—
Yo aquí buscando la palabra justa bajo el fragor
del mar
—
Mientras ellos
buscan cuerpos bajo los escombros
*
Hoy
he soñado
—
A mamá la atropellaba un coche y se reencarnaba
en tortuga
—
Hay sueños
que se merecen un poema
*
Nací
en el Mediterráneo
—
Miro a través de la mosquitera el movimiento inasible
del mar
—
Si pudiera
tan solo apresar una casilla
*
Buscamos
respuestas en los libros
—
Modernos oráculos de Delfos, grimorios que iluminan el fondo
del abismo
—
Lo importante
siempre está en los intersticios
*
Oigo
ruido de sartenes y cazuelas
—
Como un perro de Pavlov salivo e invoco a
las musas
—
Nos ceban
para dar los mejores jamones
*
Hoy
han venido a arreglar los balcones
—
Golpes, martillazos, charlas, voces: la banda sonora del día
para inspirarme
—
El ruido
es el abono del arte
*
Hoy
me ha dado un golpe de calor
—
El sol es homeopático: beneficioso si se administra en
pequeñas dosis
—
Se parece,
en eso, a las metáforas
*
¿Escribimos
para plasmar la vida o vivimos para plasmarla?
—
«Otro es el que vive y yo solo traduzco»,
dice Andrés
—
Curiosas palabras
de quien vive para contarlo
*
Bajo
a la cala a darme un chapuzón al atardecer
—
Una pareja en cueros come fruta sobre una roca,
tan campante
—
Los peces
nadan desnudos, los muy desvergonzados
*
Murió Ian
—
—
Genial juglar de lo sucio y de lo zafio,
poeta punk
—
Nos dejas
huérfanos de tu lengua cáustica
*
Salgo a
correr
—
El cielo amenaza lluvia, pero me siento extrañamente protegido,
a cubierto
—
Vivimos encerrados
en una burbuja de miedo
*
Reunión oulipiana
vía Zoom
—
Tras la muerte de Ian el ambiente es plúmbeo,
sin color
—
Y encima
me toca redactar el acta
*
La morriña,
esa cosa extraña
—
Tristeza o melancolía, vacío o ausencia, añoranza o nostalgia
del hogar
—
El paraíso
está siempre en otra parte
*
Sheila Heti
ha vuelto a Canadá
—
Se quedará flotando su sonrisa tierna, su mirada inteligente,
su fantasma
—
¡Qué pena
no hablar el mismo idioma!
*
Una horda
extraterrestre ha invadido Casa Sanià
—
Los gnocchis sobre carpaccio de langostinos han sido atacados
sin contemplaciones
—
No hay
festín gastronómico sin víctimas colaterales
*
Último día
de trabajo en la Costa Brava
—
Yo me iré y otros ocuparán mi sitio en
la ventana
—
La literatura
nos usa para seguir perpetuándose
Diario autofechado
Pablo Martín Sánchez
Las entradas de este diario se inspiran en los llamados «poemas autofechados», una forma inventada por el escritor francés Benoît Richter que consiste en usar los ocho dígitos que conforman una fecha (según el consabido modelo DD/MM/AAAA) para determinar el número de palabras de que consta cada verso. Así, la primera entrada de este diario autofechado, escrita el 01/09/2025, contiene ocho versos de cero, una, cero, nueve, dos, cero, dos y cinco palabras. Y así sucesivamente.
*
—
Escribir
—
Ir de un punto a otro en línea curva,
combinar palabras
—
Más allá
de la ventana, el mar
*
—
No escribir
—
Dejarse llevar por la indolencia, resistir a la pulsión
Decir no
—
Más allá
del mar, la línea recta
*
—
¿Por qué escribir?
—
No es lo mismo por qué que para qué
(bendita gramática)
—
Más allá
del mar no hay nada
*
—
¿Por qué no escribir?
—
Porque lo natural es leer, como dijo el poeta
Homo lectus
—
Más allá
de la resaca, el mar
*
—
La superficie del agua purpurinea
—
Cuando uno intenta ser preciso acaba por inventar palabras
(bendito lenguaje)
—
Más allá
de la poesía, el mar
*
—
La cala luce salpicada de yates
—
¿Pensarán que somos ricos cuando nos ven aquí arriba?
(pensamiento recíproco)
—
Al final
todo es cuestión de perspectiva
*
—
El rumor del mar acaba resultándome cansino
—
Hay algo perverso en el gesto de cerrar ventanas
para escribir
—
El silencio es el abono del arte
*
—
Casi se me olvida escribir el poema autofechado
—
Lo compongo mentalmente mientras escucho, acostado, el mar y
las cigarras
—
Menos mal
que existe la literatura oral
*
—
Somos el medio que usa el lenguaje para expresarse
—
Busco en vano la manera de servirle sin servirme
de él
—
Solo soy
un impostor de la palabra
*
Palabras
—
—
Mis días y mis noches están hechos de palabras
de palabras
—
De palabras
leídas escritas pensadas oídas robadas
*
Qué
despropósito
—
Yo aquí buscando la palabra justa bajo el fragor
del mar
—
Mientras ellos
buscan cuerpos bajo los escombros
*
Hoy
he soñado
—
A mamá la atropellaba un coche y se reencarnaba
en tortuga
—
Hay sueños
que se merecen un poema
*
Nací
en el Mediterráneo
—
Miro a través de la mosquitera el movimiento inasible
del mar
—
Si pudiera
tan solo apresar una casilla
*
Buscamos
respuestas en los libros
—
Modernos oráculos de Delfos, grimorios que iluminan el fondo
del abismo
—
Lo importante
siempre está en los intersticios
*
Oigo
ruido de sartenes y cazuelas
—
Como un perro de Pavlov salivo e invoco a
las musas
—
Nos ceban
para dar los mejores jamones
*
Hoy
han venido a arreglar los balcones
—
Golpes, martillazos, charlas, voces: la banda sonora del día
para inspirarme
—
El ruido
es el abono del arte
*
Hoy
me ha dado un golpe de calor
—
El sol es homeopático: beneficioso si se administra en
pequeñas dosis
—
Se parece,
en eso, a las metáforas
*
¿Escribimos
para plasmar la vida o vivimos para plasmarla?
—
«Otro es el que vive y yo solo traduzco»,
dice Andrés
—
Curiosas palabras
de quien vive para contarlo
*
Bajo
a la cala a darme un chapuzón al atardecer
—
Una pareja en cueros come fruta sobre una roca,
tan campante
—
Los peces
nadan desnudos, los muy desvergonzados
*
Murió Ian
—
—
Genial juglar de lo sucio y de lo zafio,
poeta punk
—
Nos dejas
huérfanos de tu lengua cáustica
*
Salgo a
correr
—
El cielo amenaza lluvia, pero me siento extrañamente protegido,
a cubierto
—
Vivimos encerrados
en una burbuja de miedo
*
Reunión oulipiana
vía Zoom
—
Tras la muerte de Ian el ambiente es plúmbeo,
sin color
—
Y encima
me toca redactar el acta
*
La morriña,
esa cosa extraña
—
Tristeza o melancolía, vacío o ausencia, añoranza o nostalgia
del hogar
—
El paraíso
está siempre en otra parte
*
Sheila Heti
ha vuelto a Canadá
—
Se quedará flotando su sonrisa tierna, su mirada inteligente,
su fantasma
—
¡Qué pena
no hablar el mismo idioma!
*
Una horda
extraterrestre ha invadido Casa Sanià
—
Los gnocchis sobre carpaccio de langostinos han sido atacados
sin contemplaciones
—
No hay
festín gastronómico sin víctimas colaterales
*
Último día
de trabajo en la Costa Brava
—
Yo me iré y otros ocuparán mi sitio en
la ventana
—
La literatura
nos usa para seguir perpetuándose
Estuvo en Sanià junto a: